El panorama cambiario correspondiente a la semana del 20 al 24 de septiembre de 2026 nos deja una lectura clara: la fortaleza del dólar estadounidense (USD) se impone con contundencia a nivel global. Salvo contadas excepciones, el entorno económico actual refleja una marcada aversión al riesgo y una divergencia persistente en las políticas monetarias que favorece fuertemente a Estados Unidos.
1. Movimientos Destacados: ¿Quiénes ganaron y quiénes perdieron?
Divisa Ganadora (Apreciación)
El Won Coreano (KRW) sorprendió al posicionarse como la única moneda del análisis en lograr una apreciación, fortaleciéndose un 0,46% frente al USD. Aunque modesto, este comportamiento destaca en medio de una tendencia generalizada de depreciaciones, sugiriendo la presencia de flujos de capital específicos hacia Corea del Sur o datos económicos locales favorables que contrarrestaron el contexto internacional.
Divisa Perdedora (Depreciación)
En el extremo opuesto, el Boliviano (BOB) registró un colapso extraordinario con una depreciación semanal del 23,92%. Una variación de esta magnitud evidencia una crisis de confianza severa y profundas presiones económicas internas. A una distancia considerable, pero también destacable, se ubicó el Peso Colombiano (COP), que sufrió una caída del 4,78%.
2. Implicaciones Económicas y de Inversión
- Efectos de una moneda fuerte: La apreciación de una divisa como el Won beneficia el poder de compra de los ciudadanos y ayuda a contener la inflación al abaratar las importaciones. Sin embargo, representa un desafío para los grandes exportadores nacionales, cuyos productos pierden competitividad en los mercados internacionales.
- El costo de una devaluación masiva: Por el contrario, caídas drásticas como la observada en Bolivia destruyen el poder adquisitivo, disparan la inflación importada y pulverizan el valor de los ahorros locales, ahuyentando la inversión extranjera y complejizando la gestión macroeconómica.
3. Contexto Global: El Factor Fed y el Comportamiento Regional
El comportamiento unánime de los mercados apunta a un factor macroeconómico dominante: las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) mantendrá las tasas de interés elevadas durante un período prolongado. Este fenómeno atrae capitales hacia Estados Unidos y presiona a la baja a las demás divisas.
- Latinoamérica bajo presión: La región mostró una vulnerabilidad acentuada. Además de los casos de Bolivia y Colombia, el Peso Mexicano (MXN) retrocedió un 3,04%, mientras que el Real Brasileño (BRL) y el Peso Chileno (CLP) experimentaron correcciones moderadas pero significativas.
- Monedas Desarrolladas: Divisas tradicionalmente consideradas estables o refugio —como el Euro (EUR), el Franco Suizo (CHF), el Yen Japonés (JPY) y los dólares de Canadá (CAD), Australia (AUD) y Nueva Zelanda (NZD)— se depreciaron en rangos de 0,79% a 1,58%, evidenciando el peso de la dinámica de la Fed.
Comentario Específico sobre el Peso Chileno (CLP)
El Peso Chileno (CLP) cerró la semana con una depreciación del 1,59%, un movimiento totalmente correlacionado con las monedas de economías emergentes exportadoras de materias primas. Esta caída responde a dos vectores fundamentales:
- La fortaleza global del dólar que comprime a las divisas emergentes.
- La evolución en la cotización del cobre, cuyo desempeño impacta directamente en las expectativas de ingresos externos para el país.
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